Yo Vengo a Ofrecer mi Corazón

En estos últimos días podría decirse que estado más que triste, este ha sido un mes relativamente triste. Esta semana me ha nacido (cabe agregar en más de una ocasión) escribir más de la cuenta pero FFFFFFFFFFUUUUUUUUUU, clásico, no tenía el computador cerca y no soy amiga (y no me pregunten por qué) de escribir en papel lo que luego veré en medio digital (junto con mucho cansancio, los deberes de la Universidad y responsabilidades varias... Y como raro yo con exquisitas excusas >:/ ) así que postergué un poco [por no decir DEMASIADO] escribir en gris, y me sorprende demasiado pues garabateo ideas cuerdas mucho mejor cuando me sobrecargo de tanta presión (por no decir que también quería salir de ella S:), de tristeza e ira y de los ingredientes más sazonadores que tengo en mi haber: Depresión y Frustración. Evitando dar más largas al asunto y terminando este introductorio pecueco (pues no creo que esté alguien tan pendiente de este blog para excusar mi ausencia), inicio a contar un poco de esta pequeña “historia”:

Tarde, y en una noche que quería culminar con el éxito que no había tenido en las horas restantes me encontraba en Transmilenio [y como raro de pie ¬¬#] dirigiéndome a casa (para ser catalogada como hogar aún le falta mucho camino…), taciturna esperando no se qué. Es poco natural en mi tener la cabeza vacía de ideas, más en un espacio reducido que me obliga a escapar pero esa “anticotidiana” acción estaba auspiciada por la inercia, eso ya no es algo que me preocupe, más bien es una arrolladora fuerza natural para seguir o al menos para evitar el escarnio público si llegaba a declarar un cese de actividades notorio y excusado en la depresión y el fracaso (lo primero no puedo mostrarlo por un  orgullo que no va en mi del todo y lo segundo porque “en teoría” no debería estarlo… Sentirlo… O serlo).

Llevo en eso alrededor de un mes pero en días de perros como estos (esos martes de inicios de semana, esos reemplazos de lunes, esos malditos lunes…) es más que notorio que aflore el sentimiento cuando, de tan miserable noche la preceden tan malas horas. No entraré en detalles técnicos (además dudo que importen), pero resumiré diciendo que ABSOLUTAMENTE TODO salió pésimo (si, quiero ser así de absoluta, incluso esas pequeñeces que me robaban una sonrisa salieron mal…). Sin mucho remedio [y sin audífonos >.<# para estar oficialmente inmersa en un mundo diferente a este…] puse música en el celular esperando encontrar, si no una panacea inexistente, al menos un consuelo para una pequeña, inepta, poco sufrida (en realidad), enferma, pesada, mediocre y atormentada cabeza/alma/psiquis.
La música, escogida por mí, se filtraba entre la “caprichosa” selección del Random, un simple y puerco algoritmo encargado de elegir entre n-elementos , como ingeniera (u optante al título) me es imposible creer en que algo más lo escoge por mi; lo digo porque, sin sospecharlo, una vieja canción resonó, contuvo mi tristeza, disipó tan triste nube por un momento y evocó el viejo recuerdo de una dulce mañana…

(Originalmente ra con Fito, pero esta versión es la más hermosa)

Cierro los ojos y sonrío feliz (POR FIN) ante un conglomerado de desconocidos que no entienden el esbozo de ese gesto. A mi mente se asoma el recuerdo de tan bonito día, igual que el título de la canción homónima a este post y sensación entregué mi corazón de manera consciente. Poco solemne, nada sexual, (y yo por qué putas tengo que hacer esta aclaración: ES MI VIDA!). Estaba encerrada en su soledad compartida con la mía, estábamos juntos es un universo alterno y compartido… Simplemente estaba a solas… Con él! (quienes me conocen saben de quién se trata, el nombre sobra pero colocarlo me parece el colmo de la indiscreción). ¿De dónde nació tan pequeño acto? ¿Por qué brotaba aquello? ¿Por qué decidir hacerlo… De forma consciente y “bajo juramento”?... ¿Era amor (MALDITA PREGUNTA... MALDITA SENSACIÓN, QUE MIEDO!)?... Quizá él no recuerde el día, pero sé que sabe que lo tiene (aunque yo no sepa en dónde) y sé que él sabe que tengo el suyo (o es al menos, lo que siento), no muy bien cuidado [en cualquier analogía y metáfora] pero está en mi como un gran tesoro.

Si, [si le puso atención a tan bonita melodía y lírica notó que] es una canción para la patria, para la vida y en general para un amor [casi]infinito por un lugar que el corazón considera su hogar y ese día mi corazón lo encontró, no tiene ubicación ni sitio, está en el mejor lugar del mundo (Moscas mundo, me puse poética): Está exactamente en su pecho, ese lugar donde encuentro tanto confort, surcado por su piel y el frío, bajo su mentón  entre sus brazos, y es allí donde quiero estar edpositada por más timepo, no se cuanto, pero "todo el que se pueda" sería la mejor manera de describirlo. No pido más sino eso

NOTAS FINALES: 
1) Soy consciente de la ENORME contradicción de la existencia de este escrito y su naturaleza cursi y el exceso de transcendentalismo a tan poco importante [y difícil de recordar para cualquier persona], pero QUÉ DEMONIOS esto es lo que siento. Aunque me cuestiono demasiado por si debería o no expresarlo, pero pido control en un terreno imposible de dominar.
2) Lamento el introductorio para dummies del funcionamiento de un random en computación y programación, pero se me hizo preciso para hacer reticencia en el sarcasmo y poner en contexto a “los lectores” ajenos a la ingeniaría (si es que los hay).
3) La verdad… Escribo cursi-arjonista?
4) Este escrito está lejos de lo que pensé inicialmente cuando salió de mi cabeza y escuchaba la canción, así que consideraré iniciar a escribir en papel primero, después de todo, cada rayo cae en el mismo sitio una sola vez o al menos eso es lo que la física me ha demostrado u.u.

Comentarios

Entradas populares